Cómo saber si un profesor de inglés te está timando.

 

No te preocupes… esto es un aviso, no una confesión…



Estoy seguro de que has visto la cantidad de supuestos profesores de inglés que se anuncian por internet. Es realmente asombroso.

Madrid es un charco muy pequeño para tantos peces.

Y como puedes imaginar, muchas de estas personas están desesperadas. Harían cualquier cosa por conseguir un alumno. Te prometerían la luna, como decimos en inglés.

Una de sus estrategias favoritas es ofrecer sus servicios por una cifra sumamente baja. Lo hacen porque es la única ventaja que tienen. No les queda otra cosa que ofrecer aparte del precio.

Muchas de estas personas no tienen formación ni vocación. Creen que sólo por el hecho de haber nacido angloparlantes, pueden hacer de profesor.

Pero, igual que no dejarías que cualquiera con carné te enseñara a conducir, tampoco deberías dejar que cualquier angloparlante te enseñe inglés.

 

¿Cuál te importa más: calidad o precio?

 

No te conozco todavía, así que no sé cuáles son tus preferencias. Aún así, apostaría a que odias malgastar el dinero.

Si lo que buscas son clases de inglés baratísimas, de eso hay mucho aquí en Madrid. Pero piensa por un momento…

¿Qué estás recibiendo a cambio de tu dinero?

¿Crees que el profesor se va a interesar por tu aprendizaje?

¿Cuánto tiempo se va a tirar el profesor en preparar tus clases cuando está ganando tan poco?

Cuando alguien ofrece un servicio a un precio irracional, suele ser porque inconscientemente reconoce que la calidad es inferior.

Lo barato, muchas veces, sale caro al final.

 

Los buenos resultados son un chollo…

 

Imagína, por un momento, que mañana se descubre una manera de hacerte aprender inglés en una hora. ¿Cuánto pagarías por algo así? Mucho. Todo lo que pudieras. El precio se dispararía, seguro.

Y ¿por qué? Pues, porque al final te ahorras mucho tiempo y dinero.

No hay ninguna tecnología capaz de hacerte aprender así de rápido, pero sí hay buenos profesores.

Con un buen profesor guiándote, avanzas más rápido. Aprendes en la mitad de tiempo. Disfrutas de tu aprendizaje. Te ahorras tiempo y dinero, porque consigues tus objetivos antes.

Todo eso es lo que te ofrezco en lugar de exclusivamente un precio bajo.

 

La guerra de precios…

 

Siempre he pasado de la guerra de precios. Sé que mis servicios son valiosos. No bajo mis tarifas para intentar capturar clientes. Eso nunca me ha interesado.

En vez de gastar mis energías en ese campo de batalla tan traicionero, siempre me he concentrado en lo más importante para ti: la calidad de tus clases y en los resultados que producen.

Por este motivo no suelo publicar mis tarifas. Mis precios no son desorbitados, pero sí son justos.

Si estás buscando el precio más bajo, no lo vas a encontrar aquí.

Sin embargo, si quieres ver el máximo resultado por tu inversión en el mínimo de tiempo, pincha aquí para rellenar el formulario de contacto. Hablaré contigo cuanto antes de cómo hacer que tus metas se hagan realidad.