La amistad, pupusas, y un restaurante escondido…

Mauricio, dueño de la Pupusería Madrid, y yoNo les tiro flores a mis amigos gratuitamente. No soy ese tipo de persona, y nunca se me ha dado bien. Así que cuando te digo que me gusta algo, es porque realmente es así.

No ando con medias tintas.

Dicho esto, quiero hablar de las pupusas.

¿Qué es una pupusa? Yo tampoco lo sabía antes de ir al restaurante de mi amigo Mauricio.

Verás, conocí a Mauricio hace unos tres años, cuando él trabajaba en un italiano de mi barrio. Íbamos María y yo una vez a la semana para encargar unas pizzas para llevar.

A partir de ahí, empezamos a hablar con el encargado, un hombre alto y amistoso de El Salvador. Resultó que había vivido durante varios años en Estados Unidos. Hablaba perfectamente el inglés. Nos contaba historias de sus viajes y experiencias en el extranjero mientras todos nos bebíamos unas cervezas.

Al final, íbamos menos al restaurante por las pizzas que por ver a nuestro nuevo amigo.

Pero no quiero hablar del pasado. Quiero hablar de ahora.

Y ahora resulta que Mauricio ha dejado de trabajar por cuenta ajena. Ha montado una pupusería en su casa.

Pupusas recién hechasLas pupusas son propias de El Salvador. Se parecen a las arepas, o eso se dice. No te puedo comentar la diferencia, porque las arepas nunca las he probado. Lo que sí te puedo asegurar es que las pupusas de Mauricio son buenísimas.

Ahora déjame explicarte como son.

Básicamente una pupusa es una tortilla de maíz hecha a mano, rellenada de ingredientes como calabacín, queso, frijoles, y chicharrón. Se hacen en una plancha de hierro, que hace que tengan un sabor distinto, quedando crujientes por fuera y jugosas por dentro.

Se comen con una ensaladilla de zanahoria, col, y cebolla acompañada de una salsa casera de tomate. El conjunto es exquisito.

Mejor aún, es económico.

Sandwich de pollo asadoCada pupusa cuesta un euro. No te arrepientes nunca de pedir otra ronda de pupusas, sabiendo que cuestan tan poco.

Tambien Mauricio ofrece tamales de pollo, envueltos en hojas verdes de plátano, y un sandwich de pollo asado con remolacha, rábano y lechuga en un panecillo redondo de pueblo.

Salimos empachados siempre, y nunca me ha costado más de 25 euros en total, incluyendo, además de las pupusas, un par de cervezas por persona, un tamal para compartir, y un sandwich de pollo.

Si aprecias la comida buena, La Pupusería Madrid es el local perfecto para ti.

Lo que aún me gusta más es el rollo clandestino que lleva. No encontrarás ningún cartel advirtiendo la presencia del restaurante. De momento, Mauricio se va apañando en su casa. “Quería probar primero en mi piso,” me comentó. “Al principio no sabía si tendría éxito o no. Ahora empezamos a tener más clientes y voy buscando un local en un sitio céntrico.”

El comedorMientras tanto puedes encontrar La Pupusería Madrid en calle Matachel 2, 3ºA. Está muy cerca de la estación de Renfe de Villaverde Bajo.

Mauricio siempre recomienda que llames primero para hacer una reserva, ya que anda con un espacio limitado. Puedes llamar a la pupusería al  913 62 31 71.

Está abierta todos los días salvo el viernes.

Si quieres más información, pincha aquí para acceder a su página de Facebook.

Mira, no dudes en probar esta comida tan rica. Me lo agradecerás luego.

Un comentario


  • claudia trejo

    me alegra saber que mi hermnao mauricio esta teniendo exito en su negocio que bueno que le escanten las comidas tipicas de nuestro querido el salvador saludos desde el salvador se les quiere mucho

    19/03/2013

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